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miércoles, 6 de julio de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Cada cual se ocupaba sólo de su pellejo, apartando la vista cuando los golpes llovían sobre el prójimo. La gente se había vuelto tan brutal e insensible como al acabar la guerra. Entonces en Helsinki uno debía tener cuidado con su cabeza, pues los soldados que se habían licenciado después de pasar cinco años en el frente andaban haciendo andaban haciendo de las suyas por toda la ciudad, borrachos como cubas. Pero, ¿De qué guerra salían los sinvergüenzas de ahora?"

martes, 5 de julio de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Cuántos talentos escondidos se echaban a perder en aquel estado policial, debido a las desesperantes condiciones de vida, individuos de una inteligencia superior eran marginados de la sociedad por la única razón de que se negaban a doblegarse al yugo esclavista de las leyes y las normas mezquinas"

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"Sirkka Issakainen concluyó que el mundo sería un buen lugar para vivir si no hubiese tantos locos y borrachos. Aunque, bien mirado, en ese caso una psicóloga como ella apenas tendría trabajo"

jueves, 12 de mayo de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Aun así, Finlandia era la tierra prometida de la burguesía. Un modesto artesano del crimen de baja extracción social no tenía la menor posibilidad de poner a prueba su talento como estafador; tenía que conformarse con pequeños hurtos y agresiones, rapiñas de estar por casa. Los peces gordos se reservaban los golpes sustanciosos, se llenaban los bolsillos con el dinero público y lo dilapidaban en el extranjero"

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"¿Acaso era justo que a Linnea le pagasen cada mes cinco mil marcos de pensión? El único mérito de aquella arpía era haber vivido con un viejo coronel. El subsidio de Kake sólo representaba una parte insignificante de lo que le pagaban a ella. En Finlandia había suertudos que se sacaban todos los meses más de diez mil marcos de pensión, aseguró Nyyssönen. [...] ¿Había derecho a que una ancianita tan frugal percibiera más del doble de la pensión de un hombre joven y vigoroso, cuyos gastos alimenticios superaban con creces los de una vieja escuchimizada? [...] Pero, ¡ay de aquel que llevado por la necesidad tuviese la brillante idea de robar un poco de pan extra...!, porque de seguro acababa con la policía pisándole los talones."

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Kauko Nyyssönen le dijo a Pera que no entendía nada de política. Él, en cambio, había llegado a la conclusión de que no valía la pena votar. ¡Eso era una protesta en condiciones! A los políticos había que dejarlos solos, aislarlos del resto del mundo. Sólo se produciría una verdadera revolución nacional cuando todos los ciudadanos con derecho a voto se negasen a ejercerlo. Si los candidatos no conseguían ni un voto, el Parlamento no se podría reunir por falta de diputados. Y un país sin Parlamento tampoco podía tener leyes. ¡Ése sí que era un buen objetivo!. Jani y Pera preguntaron a Kauko si les estaba tomando el pelo. ¿No veía que en Finlandia había cientos de miles de cretinos que iban a votar como borregos cada vez que había unas puñeteras elecciones? - Hablaba en teoría, como una cuestión de principios - Se explicó Nyyssönen -. A vosotros también os vendría bien leer algo de política de vez en cuando, en lugar de tanto Jerry Cotton - Añadió elocuentemente. A decir verdad, no estaba muy puesto en política, pero le gustaba aparentar lo contrario. Pera y Jari se cabrearon y le dijeron que la política les parecía una mierda, votasen o no"

martes, 10 de mayo de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora


"Y es que la gente es mezquina, sobre todo cuando se creen que son alguien"

"La sabiduría de las mujeres aumenta con la edad, eso es bien sabido"


"Qué curioso lo ordinarios que parecían los militares en cuanto se despojaban del uniforme"

"Cuanto más largo el viaje, más improbable parecía la salvación"

"Nadie se había preocupado tanto por Pertti como ahora que estaba muerto"

"Un entierro no resultaba tan caro, sobre todo en comparación con el coste de la vida"

"Las malas acciones siempre reciben el castigo merecido, aunque a veces los caminos del destino sean un poco tortuosos"

"A medida que un hombre cambia, también lo hacen sus sueños"

"Y una dama es una dama, incluso en el infierno"