viernes, 29 de julio de 2011

La muerte tenía un precio - Sergio Leone (1965)


"Las preguntas nunca son indiscretas, las respuestas sí lo son a veces"

viernes, 15 de julio de 2011

Charles Bukowski - Hollywood

"Después llegamos al puerto, pasamos junto a los barcos. La mayoría eran veleros y la gente andaba de un lado a otro en cubierta. Llevaban ropa de navegar, gorras, gafas de sol. De alguna forma, casi todos parecían haber escapado a la opresión cotidiana de vivir. Nunca habían sido víctimas de esa opresión y nunca lo serían. Tales eran las recompensas de los Elegidos en la Tierra de la libertad. En cierto modo, esa gente me parecía tonta. Por supuesto, yo ni siquiera existía para ellos."

domingo, 10 de julio de 2011

Charles Chaplin - Un Rey en Nueva York (1957)

viernes, 8 de julio de 2011

Truman Capote - Música para Camaleones

"- [...] Esa es la razón por la que tengo que matarlo. Si no se da cuenta del infierno que estoy pasando, es que nunca me ha querido. Me dice: «Sí, te quiero Jaime; pero Angelita... es diferente» No hay diferencia. Se ama o no se ama. Se destruye o no se destruye. Pero Carlos jamás lo entenderá. Nada puede alcanzarle, nada..., salvo una bala o una navaja de afeitar.

Ella quería echarse a reír, pero no podía, era evidente que hablaba en serio; además, estaba convencida de que algunas personas solo reconocerían la verdad forzándolas a entender: sometiéndolas a la pena capital.

- Jamás podría usted matar a nadie, Jaime.

Empezó a peinarla; los tirones no eran suaves, pero ella sabía que la ira que entrañaban se dirigían contra él mismo, no contra ella.

- ¡Mierda! - Y seguidamente-: No. Y ésa es la razón de la mayor parte de los suicidios. Alguien le está torturando a uno. Quiere matarlo, pero no puede. Todo ese dolor es porque se quiere a ese alguien y no se le puede matar porque uno lo ama. Así que, en cambio, uno se mata a sí mismo.
[...]
- Se lo trillado que resulta esto, Jaime. Y, de momento, no le va a servir realmente de ayuda. Pero recuerde: siempre hay algún otro. Simplemente, no busque a la misma persona, eso es todo"

miércoles, 6 de julio de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Cada cual se ocupaba sólo de su pellejo, apartando la vista cuando los golpes llovían sobre el prójimo. La gente se había vuelto tan brutal e insensible como al acabar la guerra. Entonces en Helsinki uno debía tener cuidado con su cabeza, pues los soldados que se habían licenciado después de pasar cinco años en el frente andaban haciendo andaban haciendo de las suyas por toda la ciudad, borrachos como cubas. Pero, ¿De qué guerra salían los sinvergüenzas de ahora?"

martes, 5 de julio de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Cuántos talentos escondidos se echaban a perder en aquel estado policial, debido a las desesperantes condiciones de vida, individuos de una inteligencia superior eran marginados de la sociedad por la única razón de que se negaban a doblegarse al yugo esclavista de las leyes y las normas mezquinas"

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"Sirkka Issakainen concluyó que el mundo sería un buen lugar para vivir si no hubiese tantos locos y borrachos. Aunque, bien mirado, en ese caso una psicóloga como ella apenas tendría trabajo"

viernes, 1 de julio de 2011

Truman Capote - Música para Camaleones


"Es extraño adónde nos llevan nuestras pasiones, persiguiéndonos como un azote, obligándonos a aceptar sueños indeseables, destinos inoportunos"

"No importa de quién sea la culpa. A veces todos nosotros dejamos a los demás ahí fuera, a la intemperie, y nunca sabemos por qué"

"Es una mujer que ya se ha despedido de la vida. Contempla el pasado a través de una puerta sin que le duela"

"Empecé a ir a la iglesia. De todos modos no hay nada que hacer los domingos"

jueves, 12 de mayo de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Aun así, Finlandia era la tierra prometida de la burguesía. Un modesto artesano del crimen de baja extracción social no tenía la menor posibilidad de poner a prueba su talento como estafador; tenía que conformarse con pequeños hurtos y agresiones, rapiñas de estar por casa. Los peces gordos se reservaban los golpes sustanciosos, se llenaban los bolsillos con el dinero público y lo dilapidaban en el extranjero"

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"¿Acaso era justo que a Linnea le pagasen cada mes cinco mil marcos de pensión? El único mérito de aquella arpía era haber vivido con un viejo coronel. El subsidio de Kake sólo representaba una parte insignificante de lo que le pagaban a ella. En Finlandia había suertudos que se sacaban todos los meses más de diez mil marcos de pensión, aseguró Nyyssönen. [...] ¿Había derecho a que una ancianita tan frugal percibiera más del doble de la pensión de un hombre joven y vigoroso, cuyos gastos alimenticios superaban con creces los de una vieja escuchimizada? [...] Pero, ¡ay de aquel que llevado por la necesidad tuviese la brillante idea de robar un poco de pan extra...!, porque de seguro acababa con la policía pisándole los talones."

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Kauko Nyyssönen le dijo a Pera que no entendía nada de política. Él, en cambio, había llegado a la conclusión de que no valía la pena votar. ¡Eso era una protesta en condiciones! A los políticos había que dejarlos solos, aislarlos del resto del mundo. Sólo se produciría una verdadera revolución nacional cuando todos los ciudadanos con derecho a voto se negasen a ejercerlo. Si los candidatos no conseguían ni un voto, el Parlamento no se podría reunir por falta de diputados. Y un país sin Parlamento tampoco podía tener leyes. ¡Ése sí que era un buen objetivo!. Jani y Pera preguntaron a Kauko si les estaba tomando el pelo. ¿No veía que en Finlandia había cientos de miles de cretinos que iban a votar como borregos cada vez que había unas puñeteras elecciones? - Hablaba en teoría, como una cuestión de principios - Se explicó Nyyssönen -. A vosotros también os vendría bien leer algo de política de vez en cuando, en lugar de tanto Jerry Cotton - Añadió elocuentemente. A decir verdad, no estaba muy puesto en política, pero le gustaba aparentar lo contrario. Pera y Jari se cabrearon y le dijeron que la política les parecía una mierda, votasen o no"

martes, 10 de mayo de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora


"Y es que la gente es mezquina, sobre todo cuando se creen que son alguien"

"La sabiduría de las mujeres aumenta con la edad, eso es bien sabido"


"Qué curioso lo ordinarios que parecían los militares en cuanto se despojaban del uniforme"

"Cuanto más largo el viaje, más improbable parecía la salvación"

"Nadie se había preocupado tanto por Pertti como ahora que estaba muerto"

"Un entierro no resultaba tan caro, sobre todo en comparación con el coste de la vida"

"Las malas acciones siempre reciben el castigo merecido, aunque a veces los caminos del destino sean un poco tortuosos"

"A medida que un hombre cambia, también lo hacen sus sueños"

"Y una dama es una dama, incluso en el infierno"

lunes, 9 de mayo de 2011

Charles Bukowski - Guerra sin cesar


VI


voy al hipódromo temprano para hacer mis cálculos y hay un
tipo que se acerca
sacando el polvo a los asientos. sigue con lo suyo, venga
limpiar el polvo,
probablemente contento de tener empleo.
soy uno de esos que no creen que haya mucha diferencia
entre un científico atómico y un tipo que limpia los cagaderos,
salvo por la suerte en el sorteo:
padres con dinero suficiente para encauzarte hacia
una muerte más generosa.

como es natural, algunos nos superamos con brillantez, pero
hay miles, millones más, embotellados, privados
de la más mínima oportunidad para desarrollar su
potencial.

- ¿qué tal va? - le pregunté cuando pasaba sacando el polvo.
- bien, ¿y tú? - me preguntó.
- me va bien con los caballos. es con las mujeres donde pierdo.

se echó a reír. - sí. un hombre puede tener dos o tres malas
experiencias,
eso puede suponerle un buen palo.

- no me importaría si fueran dos o tres - le dije -. yo he tenido once o doce.
- tío, debes de saber lo tuyo. ¿quién te gusta en la primera?

le dije que la entrada, que estaba a 4 a uno, debería
acabar uno a dos. (45 minutos después, así ocurrió.) pero no
era 45
minutos después. se fue sacando el polvo y pensé en todos los
trabajos de mierda y lo contento que estaba de tenerlos.
durante una
temporada. luego siempre fue cuestión de dejarlos o ser
despedido.
y de una manera u otra me sentía bien.
cuando duermes y vives con la misma mujer durante más de
dos
años sabes lo que acabará por ocurrir sólo que no sabes
por qué. no está en la carta de navegación.

mi amigo, venga sacar el polvo en el hipódromo, tampoco lo
sabía.
[...]

viernes, 6 de mayo de 2011

Charles Bukowski - Guerra sin cesar


El enigma


mi vecino es un tipo majo pero me tiene completamente
desconcertado:
se levanta todos los días por la mañana, va a
trabajar;
su mujer trabaja, tienen dos niños
encantadores;
está en casa por las tardes, a veces veo a
los niños, veo brevemente a la
mujer;
para las 9 de la noche todas las luces de su casa están
apagadas;
y sus días se repiten de esa manera;
parece un hombre bastante listo
de treinta y pocos años;
la única explicación para semejante
rutina es que debe de
gustarle su
trabajo
creer en
Dios,
el sexo,
la familia.

no sé por qué
pero ahí
siempre espero que se rompa alguna ventana de repente
espero oír gritos
oír obscenidades
ver luces a las 3 de la madrugada
ver botellas
por el aire

sin embargo, hace 5 años
que su rutina es la
misma

así que
le hago el favor de ocuparme
de esas
cosas
que, según creo, su mujer no
aprecia:
- Hank, podría
haberte denunciado
muchas veces pero
no lo he hecho.

a veces
me gustaría
denunciarlos a ellos
pero no creo que los maderos
entendieran los motivos
de mi queja

con las luces rojas destellando,
la cara pálida, vestidos de
azul oscuro:

- Caballero, no hay ninguna
ley
que prohíba lo que
están
haciendo...

Charles Bukowski - Guerra sin cesar


Inesperadamente


me telefoneó desde un estado
lejano:
- nunca podía discutir contigo - me
dijo-,
te limitabas a largarte.
mi marido no es así,
lo tengo siempre pegado.
me maltrata.

- nunca he creído en las discusiones - le
dije -, no hay nada que
discutir.

- te equivocas - me dijo -, deberías intentar
comunicarte.

- "comunicarse" es una palabra trillada como
"amor" - le dije.

- pero, ¿no crees que dos personas pueden
"amarse"? -, me preguntó.

- no si intentan "comunicarse" - le
respondí.

- estás hablando como un gilipollas - me
dijo.

- estamos discutiendo - le
dije.

- no - respondió -, estamos intentando
comunicarnos.

- tengo que irme - le dije, y colgué,
luego desconecté
el teléfono.
miré el aparato.
lo que no entendían era que
a veces no había nada que
salvar
aparte de la justificación personal de un
punto de vista personal
y que ésa sería la causa
del blanco fogonazo cegador
un día de estos.

jueves, 28 de abril de 2011

Alessandro Baricco - Novecento

"Tocábamos tres, cuatro veces al día. Primero para los ricos de la clase de lujo, y luego para los de segunda, y de vez en cuando íbamos donde estaban aquellos pobres emigrantes y tocábamos para ellos, pero sin uniforme, tal como íbamos, y de vez en cuando tocaban ellos también con nosotros. Tocábamos porque el océano es grande y da miedo, tocábamos para que la gente no notara el paso del tiempo, y se olvidara de dónde estaba, y de quién era. Tocábamos para hacer que bailaran, porque si bailas no puedes morir, y te sientes Dios. Y tocábamos ragtime, porque es la música con la que Dios baila cuando nadie lo ve.
Con la que Dios bailaría si fuera negro."

Alessandro Baricco - Novecento

"[...] El primero en ver América. En cada barco hay uno. Y no hay que pensar que son cosas que ocurren por casualidad, no..., y ni tan siquiera es cuestión de dioptrías: es el destino. Son gente que desde siempre tuvieron ese instante impreso en su vida. Y cuando eran niños, podías mirarlos a los ojos y, si te fijabas bien, ya veías América preparada para saltar, para deslizarse por los nervios y la sangre y yo qué sé, hasta el cerebro y desde allí a la lengua, hasta dentro de aquel grito [gritando], AMÉRICA, ya estaba allí, en aquellos ojos, desde niño, toda entera, América.

Allí, esperando"

Alessandro Baricco - Novecento

"[...] Y sólo había una cosa que me importara en la vida: tocar la trompeta. Así que cuando me enteré de la historia esa de que estaban buscando gente para el barco a vapor, el Virginian, que estaba en el puerto, me puse en la cola. La trompeta y yo. Enero de 1927. Ya tenemos músicos, dijo el tipo de la Compañía. Lo sé, y me puse a tocar. Se quedó allí mirándome fijamente sin mover ni un músculo. Esperó a que acabara sin decir una palabra. Después me preguntó:
- ¿Qué era eso?
- No lo sé.
Se le iluminaron los ojos.
- Cuando no sabes lo que es, entonces es jazz."

Alessandro Baricco - Novecento


"En los ojos de la gente puede verse lo que verán, no lo que han visto.
Así decía: Lo que verán"

"No estás jodido verdaderamente mientras tengas una buena historia a cuestas y alguien a quien contársela"

"Si ese teclado es infinito, entonces / En ese teclado no hay una música que puedas tocar. Te has sentado en un taburete equivocado: ése es el piano en el que toca Dios"

miércoles, 27 de abril de 2011

Carson McCullers - La Balada del café triste


"Cuando se ha vivido alguna vez con otra persona, es un tormento tener que vivir solos. El silencio de una habitación donde arde el fuego, cuando de pronto se para el tictac del reloj; las sombras obsesionantes de una casa vacía... es preferible caer en manos de nuestro peor enemigo que enfrentarnos con el terror de vivir a solas"

Carson McCullers - La Balada del café triste

"Siempre había un montón de gente esperando junto a un molino; pero en las casas no tenían casi nunca carne suficiente, ni vestidos, ni tocino. La vida llegaba a convertirse en una larga y turbia rebatiña, sólo para conseguir lo necesario para mantenerse vivos. Lo más desconcertante es que todas las cosas útiles tienen un precio y se compran sólo con dinero, y que así es como está organizado el mundo. Sin tener que pararse a pensar, ya sabe uno cuál es el precio de una bala de algodón o de un cuartillo de melaza. Pero a la vida de un hombre no se le ha puesto precio: nos la dan de balde y nos la quitan sin pagárnosla. ¿Qué valor puede tener? Si se pone uno a considerar, hay momentos en que parece que la vida tiene muy poco valor, o que no tiene ninguno. Cuántas veces, después de haber estado uno sudando, y esforzándose, y las cosas no se le arreglan, se le mete a uno en el fondo del alma el sentimiento de que no vale gran cosa"

Carson McCullers - La Balada del café triste


"Pero los corazones de los niños son unos órganos delicados. Una entrada dura en la vida puede dejarles deformados de mil extrañas maneras. El corazón herido de un niño se encoge a veces de tal forma que se queda para siempre duro y áspero como el hueso de un melocotón. O, al contrario, es un corazón que se ulcera y se hincha hasta volverse una carga penosa dentro del cuerpo, y cualquier roce lo oprime y lo hiere. Esto último es lo que ocurrió a Henry Macy, que es tan distinto de su hermano, pues Henry es el hombre más amable y más sensible del pueblo: les da su jornal a los necesitados, y en la época del café se quedaba los sábados por la noche cuidando a los niños cuyos padres se habían ido de tertulia. Henry Macy es un hombre tímido, y se ve que es de los que tienen el corazón hinchado y sufren. En cambio, Marvin Macy se volvió descarado, audaz y cruel. Su corazón era tan duro como los cuernos del diablo"

viernes, 8 de abril de 2011

Carson McCullers - La Balada del café triste


"En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Hay el amante y hay el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante. No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo, sabe que su amor es un amor solitario. Conoce entonces una soledad nueva y extraña, y este conocimiento le hace sufrir. No le queda más que una salida, alojar su amor en su corazón del mejor modo posible; tiene que crearse un nuevo mundo interior, un mundo intenso, extraño y suficiente. Permítasenos añadir que este amante no ha de ser necesariamente un joven que ahorra para un anillo de boda; puede ser un hombre, una mujer, un niño, cualquier criatura humana sobre la tierra.

Y el amado puede presentarse bajo cualquier forma. Las personas más inesperadas pueden ser un estímulo para el amor. Se da por ejemplo el caso de un hombre que es ya abuelo que chochea, pero sigue enamorado de una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw, hace veinte años. Un predicador puede estar enamorado de una perdida. El amado podrá ser un traidor, un imbécil o un degenerado; y el amante ve sus defectos como todo el mundo, pero su amor no se altera lo más mínimo por eso. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor arrebatado, extravagante y bello como los lirios venenosos de las ciénagas. Un hombre bueno puede despertar una pasión violenta y baja, y en algún corazón puede nacer un cariño tierno y sencillo hacia un loco furioso. Es sólo el amante quien determina la valía y la cualidad de todo amor.
Por esta razón, la mayoría preferimos amar a ser amados. Casi todas las personas quieren ser amantes. Y la verdad es que, en el fondo, el convertirse en amados resulta algo intolerable para muchos. El amado teme y odia al amante, y con razón: pues el amante está siempre queriendo desnudar a su amado. El amante fuerza la relación con el amado, aunque esta experiencia no le cause más que dolor"

jueves, 7 de abril de 2011

Carson McCullers - La Balada del café triste


"Ya es cosa sabida que si se escribe un mensaje con zumo de limón en una hoja de papel, no queda rastro de la escritura; pero si se expone el papel al fuego, las letras se vuelven de un color castaño y se puede leer lo escrito. Imaginad que el whisky es el fuego y que el mensaje está oculto en el alma de un hombre; entonces se comprenderá el valor del licor de miss Amelia. Muchas cosas que han pasado sin que se supiera, pensamientos relegados a las profundidades del alma, salen de pronto a la luz y se hacen patentes. Un hilandero que no ha estado pensando toda la semana más que en los telares, la comida, la cama, y otra vez los telares, al llegar el domingo bebe de aquel whisky y tropieza con un lirio silvestre. Y toma el lirio en su mano, se queda contemplando la delicada corola de oro, y de pronto se siente invadido por una ternura tan viva como un dolor. Y un tejedor levanta de pronto la mirada y por primera vez descubre el cielo radiante de una noche de enero, y se siente sobrecogido de temor al pensar en su propia pequeñez. Ésas son las cosas que ocurren cuando un hombre ha bebido el licor de miss Amelia. Podrá sufrir, podrá consumirse de gozo; pero la verdad ha salido a la luz: ha calentado su alma y ha podido ver el mensaje que estaba oculto en ella."

Carson McCullers - La Balada del café triste


"A la gente, cuando no es completamente tonta o está muy enferma, no se la puede coger y convertir de la noche a la mañana en algo más provechoso. Así que la única utilidad que miss Amelia veía en la gente era poder sacarle el dinero"


"En el pueblo se decía que si miss Amelia tropezaba con una piedra en la carretera, miraba inmediatamente a su alrededor para ver a quién podría demandar"

"La mayoría preferimos amar a ser amados"

"El amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas"

"La gente no se siente nunca tan a sus anchas ni tan libre de cuidados como cuando entrevé la posibilidad de alguna conmoción o calamidad"

"Le gustaba ver trabajar a los demás, como les pasa a todos los vagos de nacimiento"

"El corazón herido de un niño se encoge a veces de tal forma que se queda para siempre duro y áspero como el hueso de un melocotón. O, al contrario, es un corazón que se ulcera y se hincha hasta volverse una carga penosa dentro del cuerpo, y cualquier roce lo oprime y lo hiere"

"Existe un tipo de personas que tienen algo que las distingue de los mortales corrientes; son personas que poseen ese instinto que solamente suele darse en los niños muy pequeños, el instinto de establecer un contacto inmediato y vital entre ellos y el resto del mundo"

"Pero a la vida de un hombre no se le ha puesto precio: nos la dan de balde y nos la quitan sin pagárnosla"

"Es preferible caer en manos de nuestro peor enemigo que enfrentarnos con el terror de vivir a solas"


sábado, 2 de abril de 2011

Carson McCullers - El corazón es un cazador solitario


"[...] Y la razón por la que pienso como pienso es ésta: vivimos en el país más rico del mundo. Hay suficiente y de sobra para que ningún hombre, mujer o niño tenga que sufrir necesidades. Y además, nuestro país fue fundado sobre lo que debería haber sido un grande y verdadero principio: la libertad, la igualdad y los derechos de cada individuo. ¡Ah! ¿Y qué ha quedado de ese comienzo? Hay compañías de miles de millones de dólares..., y centenares de miles de personas que no tienen qué comer. Y aquí, en estos trece estados, la explotación de los seres humanos es tal que... eso es algo que uno tiene que ver con sus propios ojos. En mi vida he visto cosas que podrían volver loco a un hombre. [...] Por todas partes hay pelagra y anquilostomiasis y anemia. Y hambre, pura y simple hambre. ¡Pero! [...] Ésos son sólo los males que se pueden ver y tocar. Los otros son peores. Estoy refiriéndome a cómo se le ha ocultado la verdad al pueblo
. Las cosas que se han dicho para que no se pueda ver la verdad. Las mentiras venenosas, que no les permiten saber.
[...]
Dicen que la vaca vieja pace en todas partes: en el Sur, en el Oeste, en el Norte y en el Este. Pero la ordeñan en un solo lugar. Cuando está llena, sus viejas tetas se balancean
en un solo sitio. Pasta en todas partes y se la ordeña sólo en Nueva York. Tome, por ejemplo, nuestras hilanderías de algodón, nuestras fábricas de pulpa, de arneses o de colchones. Su propietario es el Norte. ¿Y qué pasa? [...] Aquí tenemos un ejemplo. Escenario, un villorrio de hilandería que corresponde al gran sistema paternal de la industria americana. El propietario, ausente. En el pueblo, un enorme edificio de ladrillo y quizá unas cuatrocientas o quinientas chozas, casas inadecuadas para que vivan en ellas seres humanos. Más aún, las casas ya fueron construidas en un principio para no ser otra cosa que tugurios. Están formadas sólo por dos o quizá tres habitaciones y un retrete..., construidas con mucha menos previsión que si se tratara de graneros destinados al ganado doméstico. Construidas con mucha menos atención a sus necesidades que si fueran pocilgas. Porque, bajo este sistema, los cerdos son valiosos y los hombres no. No se pueden hacer costillas y salchichas de cerdo de los flacuchos niños de las hilanderías. No se puede vender más que la mitad de una persona en estos tiempos"

Estas palabras, al leerlas, me recordaron un famoso documental que vi hace un tiempo.
De seres humanos, tomates, y entre otras cosas, cerdos.
La Isla de las Flores:





"Libertad es la palabra que el sueño humano alimenta;
no hay nadie que la explique, tampoco nadie que no la entienda"



Amanece que no es poco - Jose Luis Cuerda (1988)



- Por cierto, tú cuando ayunas así como hoy por los pobres, ¿ellos cómo lo notan?
- Por el cuerpo místico de Cristo.
- Ya. ¿Y, no sería mejor que les dieras a los pobres lo que no te comes tú?
- Eso es otro apartado por así decirlo, eso es la Santa Limosna.
- Ya. Esta mañana he pregonado lo que me has dicho, eso de que Dios es uno y trino. Yo creo que no se ha enterado nadie de lo que quería decir.
- Es que para eso está la fé.
- Me parece a mí que tenéis un cuajo...


viernes, 1 de abril de 2011

El tormento y el éxtasis - Carol Reed (1965)



"Es doloroso batallar toda la vida y convencerse al final de que uno ha fracasado"

***

"- Obscenidad, vergonzoso, vergonzoso y obsceno. Este artista busca su inspiración en los griegos, que glorificaron el cuerpo desnudo. A convertido la capilla de vuestra santidad en un templo pagano.
- Mirad aquí. Perdonadme cardenal, creo que el error de Buonarotti es que se ha alejado mucho de los griegos. Estas retorcidas masas de carne y estos torturados músculos, ¡Ningún griego hubiera pintado así! Vergonzoso.
- Bien, Buonarotti, ¿Qué tienes que decir?

- Nada.

- ¿Nada? ¿Debo ordenar entonces que tus pinturas sean borradas?
- El libro del génesis dice que Noé y los suyos se encontraban desnudos. ¿Queréis que corrija la Biblia y les ponga calzones?
- Profanáis las sagradas escrituras. El cuerpo desnudo no es tema adecuado para el arte.
- Entonces Dios mismo es profano, Él creó al hombre a su propia imagen.
- ¡Blasfemia!
- Y lo creó con orgullo, no con vergüenza, y dejó que los sacerdotes inventasen la vergüenza.

- Y ahora ¡Herejía! ¡Herejía!

- Pintaré a las criaturas humanas como Dios las creó, ¡En la gloria de su desnudez!
- Pero hacedlo al menos al modo de los griegos.
- ¡NO!, ¡A MÍ MODO!

- ¿Al vuestro? Ningún artista puede ya igualar a los griegos.
- ¿Porqué no? ¿Porqué creéis que no? Yo pienso superarles incluso.
- Bien Maestro Buonarotti, conozco vuestra falta de modestia pero ¿De verdad os creéis superior a ellos?
- Me considero diferente
- Y ¿En qué estriba esa diferencia?

- ¡Pues en que soy diferente! Soy Florentino, soy cristiano y pinto en este siglo.
Ellos fueron griegos, paganos y de otra época.
- Paganos, cristianos. Un artista debe estar por encima de esos detalles.
- Y un cardenal, sobretodo si pretende entender de arte, debe de estar por encima de vuestras necedades. Yo os diré a vuestra eminencia lo que nos separan de los griegos. Nos separan de ellos casi dos mil años de grandes sufrimientos, y Cristo y su cruz también nos separan de ellos. Y es esta diferencia la que quiero expresar en mis pinturas. Y pintaré la verdad, a pesar de todos los hipócritas y beatos de Roma.
¿Porqué traéis a mentecatos a juzgar mi obra, santidad?"

Carson McCullers - El corazón es un cazador solitario

"[...] Quizá uno o dos de nosotros sea propietario de la casa en que vive, o haya podido ahorrar un par de dólares..., pero no poseemos nada que no contribuya directamente a mantenernos vivos. Todo lo que poseemos es nuestro cuerpo. Y vendemos nuestro cuerpo cada día. Lo vendemos cuando vamos por la mañana a trabajar y cuando trabajamos todo el día. Nos vemos obligados a venderlo a cualquier precio, en cualquier momento, para cualquier fin. Nos vemos obligados a vender nuestro cuerpo para poder comer y vivir. Y el precio que nos pagan es sólo suficiente para permitirnos conservar la fuerza y así trabajar más tiempo en beneficio de ellos. Hoy no nos ponen en las plataformas y nos venden en la plaza del palacio de justicia. Pero nos vemos obligados a vender nuestra fuerza, nuestro tiempo, nuestra alma durante cada hora de nuestra vida. Nos hemos liberado de una clase de esclavitud sólo para caer en otra.
¿Es esto libertad? ¿Somos ya hombres libres?"

Carson McCullers - El corazón es un cazador solitario

"¡Las cosas que nos han hecho! Las verdades que han convertido en mentiras. Los ideales que han manchado y envilecido. Fíjese en Jesús. Él era uno de los nuestros. Él sabía. Cuando decía que le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de los cielos, sabía condenadamente bien lo que decía. Pero mire lo que la Iglesia ha hecho con Jesús durante los últim os dos mil años. Qué han hecho de él. Cómo han desfigurado cada palabra que pronunció para servir a sus malvados propósitos. Jesús estaría en la cárcel, si viviera hoy. Jesús sería uno de los que realmente saben. Yo y Jesús nos sentaríamos uno frente al otro a una mesa y yo le miraría y él me miraría a mí, y ambos sabríamos lo que el otro sabe. Yo y Jesús y Karl Marx podríamos sentarnos a la mesa... y mire lo que ha pasado con nuestra libertad –continuó-. Los hombres que lucharon por la Revolución Americana se parecían tanto a las damas de Las Hijas de la Revolución Americana como yo a un barrigudo perro pequinés. Sabían lo que significaba libertad. Luchaban por una auténtica revolución. Luchaban para que éste pudiera ser un país donde todos los hombres fueran libres e iguales. ¡Ah! Y eso quería decir que todo hombre era igual a los ojos de la Naturaleza: con iguales posibilidades. Esto no quería decir que el veinte por ciento de la gente fuera libre de robar al otro ochenta por ciento restante sus medios de vida. Esto no quería decir que un rico hiciera sudar sangre a otros diez pobres para poder enriquecerse más. Esto no quería decir que los tiranos tuvieran libertad de llevar a este país a una situación en la que millones de personas están dispuestas a hacer lo que sea –engañar, mentir o lo que sea- con tal de trabajar por cuatro cuartos. Han convertido la palabra libertad en una blasfemia. ¿Me oye usted? Han logrado que la palabra libertad apeste como una mofeta para todo aquel que sabe.
[...].
Es así, Singer. Volverse loco no sirve de nada. Nada de lo que podamos hacer sirve de nada. Así es como me parece a mí. Todo lo que podemos hacer es ir por ahí diciendo la verdad. Y en cuanto haya bastantes ignorantes que hayan aprendido la verdad entonces ya no tendrá sentido pelear. Lo único que podemos hacer es dejar que sepan.
Es todo lo que hace falta. ¿Pero cómo? ¿Eh?"

Carson McCullers - El corazón es un cazador solitario


"Pero ¿Qué ocurre con un hombre que sabe? Ve el mundo tal como es y mira miles de años atrás para ver cómo se produce todo. Observa la lenta aglutinación de capital y poder, y cómo ha llegado hoy a su cúspide. Ve América como una casa de locos. Ve cómo los hombres tienen que robar a sus hermanos para poder vivir. Ve cómo los niños se mueren de hambre y las mujeres trabajan sesenta horas por semana para ganarse la comida. Ve a todo ese maldito ejército de parados y los miles de millones de dólares y miles de kilómetros de tierra desperdiciada. Contempla cómo se aproxima la guerra. Contempla cómo cuando la gente sufre tanto se vuelve mala y fea, y algo muere en ella. Pero lo más importante que ve es que todo el sistema del mundo está construido sobre una mentira. Y aunque todo esto es tan evidente como el mismo sol..., los ignorantes han vivido tanto tiempo con esa mentira que ya no son capaces de verla [...] He recorrido este lugar. He caminado por todas partes. Les hablé. Traté de explicarles. Pero ¿qué he conseguido?"

miércoles, 30 de marzo de 2011

Carson McCullers - El corazón es un cazador solitario

"Mire, es como si yo fuera dos personas al mismo tiempo. Una de ellas es un hombre instruido. He estado en algunas de las bibliotecas más importantes del país. Leo. Leo continuamente. Leo libros que hablan de la más pura verdad. Ahí en mi maleta, tengo libros de Karl Marx y Thorstein Veblen y escritores así. Los leo una y otra vez, y cuanto más los estudio, más furioso me pongo. Conozco todas y cada una de las palabras impresas en sus páginas. La verdad es que me gustan las palabras: Materialismo dialéctico... Tergiversación jesuítica... [...]. Pero lo que quiero decir es esto: cuando una persona sabe, y no puede conseguir que los demás comprendan, ¿qué puede hacer? [...] ¡Pero escuche! Dondequiera que uno mire, hay mezquindad y corrupción. Esta habitación, esta botella de vino de uvas, estas frutas de la cesta, son todos productos de ganancias y pérdidas. Nadie puede vivir sin prestar su aceptación pasiva a la mezquindad. Alguien tiene que agotarse por completo por cada bocado que comemos y cada pedazo de tela que llevamos puesto... y nadie parece darse cuenta. Todo el mundo está ciego, mudo, obtuso..., estúpido y mezquino"

Carson McCullers - El corazón es un cazador solitario

"- [...] Lo que trato de decirles es claro y sencillo. Los bastardos propietarios de estas hilanderías son millonarios. En tanto que los desmotadores y cardadores y toda la gente que está detrás de las máquinas que hilan y tejen el paño apenas ganan lo suficiente para mantener quietas sus tripas. ¿No lo ven? Así que cuando caminas por las calles y piensas en ello y ves a gente rendida y hambrienta y a niños de piernas raquíticas, ¿no te pones furioso? ¿No?.
Jake tenía el rostro congestionado y sombrío, y le temblaban los labios. Los tres hombres le miraron con cautela. Luego el tipo del sombrero de paja empezó a reírse.
- Ande y ríase, hombre. Quede ahí sentado y ríase hasta que reviente.

Los hombres se reían, de aquella manera suave y desenvuelta como tres hombres se ríen de uno. Jake se quitó la suciedad de las plantas de los pies y se puso los zapatos. Tenía los puños apretados y la boca retorcida en una furiosa sonrisa.
-Ríanse..., es para lo único que sirven. ¡Espero que se queden ahí sentados riendo hasta morirse!"

martes, 29 de marzo de 2011

Carson McCullers - El corazón es un cazador solitario


"Parecía estar tranquilo pero meditativo, algo que a menudo se descubre en las caras de las personas muy tristes o muy juiciosas"

"Siempre es divertido observar cuánta gente puede reunirse procedente de ninguna parte cuando sucede algo fuera de lo corriente"

"¿Pero cómo podía haber estado tan segura de que la idea funcionaría? ¿Cómo podía haber sido tan torpe? Quizá cuando la gente desea tan desesperadamente una cosa, esa misma ansia les hace creer en cualquier cosa que pueda proporcionársela"

"Todo el sistema del mundo está construido sobre una mentira. Y aunque todo esto es tan evidente como el mismo sol..., los ignorantes han vivido tanto tiempo con esa mentira que ya no son capaces de verla"

"No podemos quedarnos quietos después de saber, sino que tenemos que actuar"

"Por cada hombre rico, hay un millar de pobres que trabajan para que este rico se haga más rico"

"En nuestro interior hay un propósito fuerte, firme, y si fracasamos en llevarlo a cabo, nos habremos perdido para siempre"

"Las palabras no dichas le pesaban más en el corazón"

"No me hagas preguntas y no te contestaré mentiras"

"Porque, bajo este sistema, los cerdos son valiosos y los hombres no. No se pueden hacer costillas y salchichas de cerdo de los flacuchos niños de las hilanderías"

"Cuando conocen la verdad, ya no pueden seguir siendo oprimidos"

"¿Y cómo pueden los muertos estar realmente muertos si siguen viviendo en el alma de aquellos que dejaron detrás?"


lunes, 28 de marzo de 2011

Haruki Murakami - Al Sur de la frontera, al Oeste del Sol

"Hay una realidad que demuestra la verdad de un hecho. Porque nuestra memoria y nuestros sentidos son demasiado inseguros, demasiado parciales. Incluso podemos afirmar que muchas veces es imposible discernir hasta qué punto un hecho que creemos percibir es real y a partir de qué punto sólo creemos que lo es. Así que para preservar la realidad como tal, necesitamos otra realidad —una realidad colindante— que la relativice. Pero, a su vez, esta realidad colindante necesita una base para relativizarse a sí misma. Es decir, que hay otra realidad colindante que demuestra, a su vez, que ésta es real. Y esta cadena se extiende indefinidamente dentro de nuestra conciencia y, en un cierto sentido, puede afirmarse que es a través de esta sucesión, a través de la conservación de esta cadena, como adquirimos conciencia de nuestra existencia misma. Pero si esta cadena, casualmente, se rompe, quedamos desconcertados.
¿La realidad está al otro lado del eslabón roto? ¿Está a este lado?"

Haruki Murakami - Al Sur de la frontera, al Oeste del Sol


"[...]

- El sur de la frontera, el oeste del sol - dijo.
- ¿Qué es eso de «el oeste del sol»?
- Existe de verdad - dijo- . ¿No has oído hablar de la histeria siberiana?
- No.
- Lo leí en alguna parte hace tiempo. Creo que cuando iba al instituto. No logro recordar dónde, pero, en fin, era una enfermedad que sufrían los campesinos de Siberia. Imagínatelo: eres un campesino y vives solo en los páramos de Siberia. Trabajas la tierra un día tras otro. A tu alrededor, hasta donde alcanza la vista, no hay nada. El horizonte al norte; el horizonte al este; el horizonte al sur; el horizonte al oeste. Nada más. Todos los días, cuando el sol sube por el este, vas al campo a trabajar. Cuando alcanza el cénit, descansas y comes. Cuando se oculta tras el horizonte, al oeste, vuelves a casa y duermes.
- Una vida muy distinta a la de llevar un bar en Aoyama.
- Sí - dijo ella sonriendo. Y ladeó un poco la cabeza- . Muy distinta. Y eso, día tras día, año tras año.
- Pero, en Siberia, en invierno, no se pueden cultivar los campos.
- No, claro - dijo Shimamoto -. Durante el invierno te quedas en casa trabajando en cosas que puedas hacer en el interior. Y, al llegar la primavera, vuelves a salir al campo. Tú eres ese campesino. Imagínatelo.
- De acuerdo.
- Y entonces, un día, algo muere dentro de ti.
- ¿Algo muere? ¿El qué?
Ella negó con la cabeza.
- No lo sé. Algo. A fuerza de mirar, día tras día, cómo el sol se eleva por el este, cruza el cielo y se hunde por el oeste, algo, dentro de ti, se quiebra y muere. Y tú arrojas el arado al suelo y, con la mente en blanco, emprendes el camino hacia el oeste. Hacia el oeste del sol. Y sigues andando como un poseso, día tras día, sin comer ni beber, hasta que te derrumbas y mueres. Esto es lo que se llama histeria siberiana.
Intenté representarme la imagen de un campesino siberiano caído de bruces en el suelo, agonizando.
- ¿Qué hay al oeste del sol? - pregunté.
Ella volvió a negar con la cabeza.
- No lo sé. Tal vez no haya nada. O tal vez sí. [...]"

Haruki Murakami - Al Sur de la frontera, al Oeste del Sol

"[...]
- ¿De verdad crees que se trata de una manipulación ilegal de acciones?
- Si lo quieres saber, pregúntaselo directamente a tu padre. Pero, mira, Yukiko, una cosa sí te la puedo decir. Acciones que tengan un beneficio garantizado no existen en ninguna parte del mundo. Para conseguir esa garantía tiene que darse alguna manipulación ilegal. Mi padre estuvo empleado en una compañía de valores hasta la jubilación, durante casi cuarenta años. Trabajó muy duro, de la mañana a la noche. Y lo único que dejó fue una casita de nada. Muy hábil no debía de ser, seguro. Mi madre, cada noche, repasaba las cuentas de la casa preocupada porque, por una diferencia de cien o doscientos yenes, no le cuadraban los números. ¿No lo entiendes? Ése es el tipo de hogar en el que yo he crecido. Dices que no has podido mover más de ocho millones. Pero, Yukiko, ese dinero es de verdad. No son los billetes del Monopoly. Las personas normales, las que van cada día al trabajo en trenes atestados, no ganan ocho millones en un año aunque se deslomen trabajando y hagan todas las horas extraordinarias que puedan. Yo llevé este tipo de vida durante ocho años. Pero jamás logré ganar en un año esa cantidad. Ni siquiera después de trabajar ocho años. Ni de lejos. Claro que tú no debes entender de qué tipo de vida te estoy hablando, ¿verdad? [...]"

Haruki Murakami - Al Sur de la frontera, al Oeste del Sol

"[...]
- Ya - comenté- . Pero si se construyen tantos edificios, ¿qué pasará con Tokio?
- ¿Qué pasará? Pues que será una ciudad más dinámica, mucho más bonita, más funcional. El aspecto de las ciudades refleja fielmente el estado de su economía.
- Todo eso de que sea más dinámica, más bonita, más funcional, está muy bien. Me parece positivo. Pero las calles de Tokio ya están atestadas de coches. Si aumenta el número de edificios, será imposible circular por las calles. ¿Qué pasará con el agua? Sólo con que no llueva, faltará agua. Y cuando en verano todos los edificios pongan en marcha el aire acondicionado, quizá la energía eléctrica resulte insuficiente. Y nosotros obtenemos la energía del petróleo de Oriente Medio. ¿Qué sucedería si hubiera otra crisis del petróleo?
- Todo eso es asunto del gobierno y del ayuntamiento de Tokio. Para algo pagamos impuestos tan altos. Que vayan pensándoselo los funcionarios salidos de la Universidad de Tokio. Esos tipos siempre se van dando aires, fanfarroneando. Ponen cara de ser ellos quienes mueven el país. Así que, por una vez, no estaría mal que usaran su exquisita cabeza y pensaran un poquito. Yo no lo sé; sólo soy un humilde constructor. Si me hacen un encargo, levanto un edificio. Éste es el principio de la ley de mercado, ¿No es verdad?.

No dije nada. Tampoco había ido allí para discutir con mi suegro sobre la economía japonesa."

Haruki Murakami - Al Sur de la frontera, al Oeste del Sol


"Todo lo que tiene forma desaparece antes o después"

"Nadie se sumerge en ninguna aventura esperando resultados mediocres. La gente, pese a tener un chasco nueve de cada diez veces, desea tener al menos una experiencia suprema, aunque sólo sea una vez. Y eso es lo que mueve el mundo. Eso es el arte, supongo"

"El aspecto de las ciudades refleja fielmente el estado de su economía"

"Y no poder volver atrás, significa perderse"

"El hombre sólo aprende de la experiencia -dijo-. También los hay que no aprenden nada de ella. Pero ése no es tu caso. Tú tienes buen ojo con la gente. Y eso es algo que jamás posee alguien que no aprenda de la experiencia"

"Todo cuanto tiene forma podría desaparecer en un instante [...] antes de que te dieses cuenta todo podía haberse borrado para siempre"

"Es una lástima, pero hay cosas que no pueden volver atrás. Una vez has dado un paso hacia delante, por más que lo intentes, ya no puedes retroceder. Si se estropean, así se quedan para siempre"

"Era demasiado egoísta para llorar por los demás, demasiado viejo para llorar por mí."

" -Por una temporada- son palabras cuya duración no puede medir la persona que espera"

" -Quizás- es una palabra cuyo peso no se puede calcular"


Haruki Murakami - Al Sur de la frontera, al Oeste del Sol


"[...]
- Tú no lo entiendes. No sabes lo vacío que te sientes cuando eres incapaz de crear nada.

- Yo no creo que lo seas. Tengo la impresión de que puedes crear muchas cosas.
- ¿Qué tipo de cosas?
- Cosas que no tienen forma - dije. Y me miré las manos, apoyadas en las rodillas.
Shimamoto me dedicó una larga mirada mientras sostenía inmóvil su copa.
- ¿Te refieres a sentimientos?
- Claro - dije- . Todo desaparece un día u otro. Este local, sin ir más lejos, no sé cuánto tiempo durará. A poco que cambien los gustos de la gente, a la mínima fluctuación económica, todo se irá al garete. Lo he visto muchas veces. Es algo muy simple. Todo lo que tiene forma desaparece antes o después. Sin embargo, hay un tipo de sentimientos que permanecen para siempre.
- Pero ¿sabes, Hajime?, hay sentimientos que son amargos porque perduran,
¿No te parece? [...]"