"[...]
Lady Macbeth.- ¿Estaba ebria, entonces, la esperanza con que os ataviabais? ¿Se ha dormido después y se despierta ahora para contemplar, pálida y verde, lo que supo mirar tan arrogante? Desde este momento creeré tan frágil tu amor. ¿Tienes miedo de ser el mismo en ánimo y en obras que en deseos? ¿Quisieras poseer lo que estimas el ornamento de la vida y vivir como un cobarde en tu propia estima, dejando que un ''No me atrevo'' vaya en pos del ''Yo quisiera'', como el pobre gato del cuento?
Macbeth.- ¡Silencio, por favor! Me atrevo a lo que se atreva un hombre; quien se atreve a más, no lo es."
Charles Bukowski: Música de cañerías
Hace 10 horas
2 comentarios:
je! yo también había resaltado en mi libro, la respuesta de Macbeth.
Es buena.
Los miedos, esos miedos que nos atenazan y condicionan las vidas enquistandolas... Hay que hacerles frente, vencerlos y vivir sin ese lastre. Vivir en la libertad individual cada uno a su manera. Sin hacer daño a nadie.
Besos.
Publicar un comentario
Bienvenido, ¡Gracias por tu comentario!