jueves, 27 de octubre de 2011

Martin Amis - La flecha del tiempo


"[...] Pero yo no soporto la vista de las estrellas, aun cuando sé que están allí, me guste o no, y no tengo más remedio que verlas, porque Tod mira mucho hacia arriba cuando es de noche, como todo el mundo, y se llena de admiración y señala aquí y allá. La Osa Mayor, Sirio, el Can Mayor. Para mí, las estrellas son agujas y alfileres, son como la ruta que ha de seguir una pesadilla. Mejor que no unas los puntos... De todas las estrellas, sólo una puedo contemplar sin sentir dolor. Y resulta que es un planeta, ese planeta que unos llaman Lucero del Alba y otros Lucero vespertino. Venus, el vehemente."

3 comentarios:

Mr. Thunderstruck dijo...

Muy buen post, pero a mi particularmente me encanta disfrutar con un cielo estrellado jejeje. Me dan mas buen rollo que otra cosa. Saludos!!!

An Wild dijo...

Si a mí también, no solo buen rollo, más bien pensar en todo lo que tenemos por ahí encima. Pero bueno, otra opinión de otro personaje ficticio, que puede (o no) aportar algo.

Un saludo, Mr!.

Isaura del Valle dijo...

A una gran mayoría nos encanta mirar una noche estrellada, una luna llena, o mirar sin más y divagar sobre el significado o nó que podamos dar cada uno de nosotros, y aunque resulta curioso localizar dónde está esta o la otra constelación etc., pienso que la imaginación siempre es más atractiva, que poner nombres, medidas, límites..., sobre todo al Universo que es el gran desconocido,que es muy posible que sea -agresivo- pero que desde la distancia nos deleita con sus brillos nocturnos y nos envuelve de romanticismo.

Muchos besos Dorian.

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