miércoles, 15 de septiembre de 2010

El nombre de la Rosa - Jean-Jacques Annaud (1986)




"Qué pacífica sería la vida sin amor, Adso. Qué segura, qué tranquila, y qué insulsa"

3 comentarios:

Raúl Peñaloza dijo...

Pues a veces es para pensarse. Somos intransigentes con el entorno, queremos lo que no tenemos, o lo qie otros tienen, diría sean Connery.

Dorian dijo...

Queremos lo que no tenemos.
Queremos lo que otros tienen.

Lo que nos lleva a un:
"I Can't get no Satisfaction".

http://www.youtube.com/watch?v=9CqVYPVCR9M

Isaura del Valle dijo...

Hay que amar las pequeñas cosas que tenemos cada uno y que tiene la vida; esto de tanto repetirnoslo quizá se haya convertido en un topicazo, pero es una gran verdad, al menos una verdad de unos cuántos cada vez más. Y yo, yo no podría concebir la vida sin amor, aunque en ocasiones nos sintamos tan mal por su causa.

Besos.

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