jueves, 16 de septiembre de 2010

La Dalia negra - James Ellroy


"Sales de una pelea que acabas de ganar. Empapado de sudor, con el sabor de la sangre en la boca, más alto que las estrellas del cielo, todavía con el deseo de atacar. Los apostadores que han hecho dinero gracias a ti te traen una chica. Una profesional, una que se medio dedica al asunto, una aficionada que está probando el sabor de su propia sangre. Lo haces en el vestidor, o en el asiento trasero del coche que resulta demasiado pequeño para que puedas estirar bien las piernas, y algunas veces rompes la ventanilla de una patada. Acabas de hacerlo y, al salir, la gente se apelotona a tu alrededor para tocarte y vuelves a subir tan rápido como las estrellas. Se convierte en otra parte del juego, el undécimo asalto de un combate a diez. Y cuando vuelves a la vida corriente es como si te debilitaras, como si hubieras perdido algo. [...]


Entré en el coche y fui hacia casa. Me preguntaba si alguna vez le contaría a Kay que no había ninguna mujer en mi vida porque, para mí, el sexo tenía sabor a sangre, a resina y a las barras que se usan para suturar los cortes en el boxeo"

6 comentarios:

Raúl Peñaloza dijo...

Qué diferencia, del texto pleno de James Ellroy al diálogo inexacto del Brian de Palma.

Soy beatriz dijo...

Justo, estaba pensando en leer este libro. Me lo habían recomendado y este estracto me terminó por decidir!!
Gracias, un abrazo!!!

Isaura del Valle dijo...

Buscaré este libro, cada fragmento que leo hace que me apetezca más leerlo.
Concretamente este extracto me lleva a que hay que separar la vida profesional de la personal, que transcurren, o deben transitar ambas por caminos diferentes, que uno bien puede sentirse una estrella en su "trabajo" y a la vez una estrella pero apagada en su vida personal o viceversa. El secreto estaría en el equilibrio entre las dos, en alcanzar la armonía.

Besos.

Loli Martinez dijo...

Hola Dorian ,cuanta fuerza e intensidad en estos fragmentos llenos de realidad.Pasaba a saludarte .
Un besazo .

Abuela Ciber dijo...

Has elegido fragmentos estupendos!!!!!!

Cariños

Dorian dijo...

A ver si alcanzo la armonía de la que habla Isaura y sigo en breve colgando fragmentos de este libro.

Gracias por vuestros comentarios.

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