jueves, 3 de diciembre de 2009

En brazos de la mujer madura - Stephen Vizinczey

"Cuando volví a casa de Maya, cenamos y volvimos a la cama, sólo para sentirnos el uno al otro y charlar. Naturalmente, le dije que la quería - Y la quería, y aún la quiero-, y le pregunté si ella me quería a mí.
- Sí; Te quiero - Dijo muy seria-, Pero ya verás cómo el amor no dura y que es posible querer a más de una persona al mismo tiempo.
- ¿Es que tienes a otro? - Pregunté, asustado.
- Bueno, tengo a mi marido- Dijo ella con los ojos muy abiertos-. Pero eso no tiene por qué preocuparte. Esa idea de que sólo se puede querer a una personaes lo que confunde a la mayoría de la gente".

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