jueves, 3 de diciembre de 2009

En brazos de la mujer madura - Stephen Vizinczey



"Hasta a la vida le somos infieles"


"Nada como la estupenda sensación de cortar el cordón de tus frustaciones, de marcharte para siempre, libre e independiente".

"Se me hace cada vez más difícil tomarme en serio"

"¿Cómo va la gente a aspirar a algo que no sea el dinero si nada en su entorno les recuerda a los inmortales que crearon cosas que no se devalúan con la inflación?"

"Pero todo aquello que la sociedad considera un bien principal se convierte en imperativo moral al que no podemos renunciar sin comprometer la conciencia"

"Estábamos perdiéndonos en un desierto de imposibilidades"

"Vengo de una revolución - Dije con fanfarronería, pero sin mostrar la cara-; a mí no puedes asustarme"

"Una dictadura extranjera te enseña la desesperación por partida doble; ni tú ni tu pais tenéis la menor importancia"

"Puedo haber hecho muchas cosas, pero me he mantenido alejado de las puras. A ellas les asustan las consecuencias; a mí me aterran los preliminares."

"Lo peor de este asqueroso Estado policíaco colonial no es lo que hagan contigo, sino lo que podrían hacer contigo si se les ocurriera"


2 comentarios:

Lia dijo...

Wenas!! Espectacular frase. Somos infieles por naturaleza.
BSS

Dorian dijo...

La verdad es que es una frase muy buena...
Un libro con muchas sorpresas sin duda.

¡Un beso Lia!

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