sábado, 26 de junio de 2010

El mercader de Venecia - William Shakespeare

"PORTIA.- En verdad, Nerissa, que mi pequeño cuerpo está exhausto de la carga de este gran mundo.

NERISSA.- Lo estaríais con justicia, mi dulce señora, si vuestras miserias fueran tan abundantes como vuestras fortunas; mas, por lo que veo, tan enfermos están los que tienen demasiado como los que se mueren de hambre. No es, pues, poca felicidad la de tener lo justo; el exceso hace que los cabellos se vuelvan canos con mayor celeridad y, sin embargo, la moderación alarga la vida.

PORTIA.- Grandes verdades y muy bien dichas.

NERISSA.- Serían mejores si se siguieran. "

1 comentarios:

Jorge Chávez dijo...

Que buena contrastación de ideas y de realidades. Un saludo y un abrazo.

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