jueves, 12 de mayo de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"¿Acaso era justo que a Linnea le pagasen cada mes cinco mil marcos de pensión? El único mérito de aquella arpía era haber vivido con un viejo coronel. El subsidio de Kake sólo representaba una parte insignificante de lo que le pagaban a ella. En Finlandia había suertudos que se sacaban todos los meses más de diez mil marcos de pensión, aseguró Nyyssönen. [...] ¿Había derecho a que una ancianita tan frugal percibiera más del doble de la pensión de un hombre joven y vigoroso, cuyos gastos alimenticios superaban con creces los de una vieja escuchimizada? [...] Pero, ¡ay de aquel que llevado por la necesidad tuviese la brillante idea de robar un poco de pan extra...!, porque de seguro acababa con la policía pisándole los talones."

4 comentarios:

Advenedizo. dijo...

Un libro delicioso. ¿Conoces "Delicioso suicidio en grupo"? Arto es un tipo realmente sutil :)

Adrián J. Messina dijo...

La maldad tiene muchas caras, y la bondad una, únicamente.
Excelente extracto.

Un abrazo An.

Isaura del Valle dijo...

Gracias a tí Dorian por estos extractos que nos hacen reflexionar y nos resultan tan interesantes.

Besos.

An Wild dijo...

Me aparece como que llegó aquí un comentario pero no sale reflejado en la entrada, no se si es que con la pasada actualización de blogger se borraron cosas al desaparecer los posts. Quiero decir: que no he borrado yo nada.

Un abrazo.

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