jueves, 12 de mayo de 2011

Arto Paasilinna - La dulce envenenadora

"[...] Kauko Nyyssönen le dijo a Pera que no entendía nada de política. Él, en cambio, había llegado a la conclusión de que no valía la pena votar. ¡Eso era una protesta en condiciones! A los políticos había que dejarlos solos, aislarlos del resto del mundo. Sólo se produciría una verdadera revolución nacional cuando todos los ciudadanos con derecho a voto se negasen a ejercerlo. Si los candidatos no conseguían ni un voto, el Parlamento no se podría reunir por falta de diputados. Y un país sin Parlamento tampoco podía tener leyes. ¡Ése sí que era un buen objetivo!. Jani y Pera preguntaron a Kauko si les estaba tomando el pelo. ¿No veía que en Finlandia había cientos de miles de cretinos que iban a votar como borregos cada vez que había unas puñeteras elecciones? - Hablaba en teoría, como una cuestión de principios - Se explicó Nyyssönen -. A vosotros también os vendría bien leer algo de política de vez en cuando, en lugar de tanto Jerry Cotton - Añadió elocuentemente. A decir verdad, no estaba muy puesto en política, pero le gustaba aparentar lo contrario. Pera y Jari se cabrearon y le dijeron que la política les parecía una mierda, votasen o no"

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