viernes, 6 de mayo de 2011

Charles Bukowski - Guerra sin cesar


Inesperadamente


me telefoneó desde un estado
lejano:
- nunca podía discutir contigo - me
dijo-,
te limitabas a largarte.
mi marido no es así,
lo tengo siempre pegado.
me maltrata.

- nunca he creído en las discusiones - le
dije -, no hay nada que
discutir.

- te equivocas - me dijo -, deberías intentar
comunicarte.

- "comunicarse" es una palabra trillada como
"amor" - le dije.

- pero, ¿no crees que dos personas pueden
"amarse"? -, me preguntó.

- no si intentan "comunicarse" - le
respondí.

- estás hablando como un gilipollas - me
dijo.

- estamos discutiendo - le
dije.

- no - respondió -, estamos intentando
comunicarnos.

- tengo que irme - le dije, y colgué,
luego desconecté
el teléfono.
miré el aparato.
lo que no entendían era que
a veces no había nada que
salvar
aparte de la justificación personal de un
punto de vista personal
y que ésa sería la causa
del blanco fogonazo cegador
un día de estos.

1 comentarios:

Isaura del Valle dijo...

Discutir es una manera de comunicarse también, es más, es en las discusiones vehementes cuando los comunicadores pasan a no reflexionar y sale a la luz todo, o casi todo, lo que en momentos de comunicación-calma no se saca. Con lo cual, quizá sean en las discusiones-acaloradas cuando más verdades se exponen.

Muy bueno Dorian. Besos.

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