martes, 25 de agosto de 2009

Demian - Herman Hesse

"[...]No me saciaba de comprobar que poseía de nuevo la paz y la confianza de mis padres, me convertí en un muchacho modelo, apegado al hogar, y a la hora de los rezos entonaba los viejos himnos amados con toda la nueva emoción de un converso, del hombre a quien acaban de serle perdonadas todas sus culpas. Y sin embargo, no era esta la conducta que hubiera debido seguir. Surge ya aquí la única explicación verdadera de mi olvidadiza ingratitud para con Demian. ¡Era a él a quien hubiera debido confesarme! Esta confesión hubiera sigdo más fructífera para mi. Pero yo me asía con todas mis raíces a mi antiguo mundo paradisíaco [...]. Pues Demian hubiera exigido de mí mucho más de lo que exigieron mis padres. Habría intentado hacerme más independiente con el estímulo y la exhortación, la burla y la ironía. Hoy sé ya muy bien que nada en el Mundo repugna tanto a hombre como seguir el camino que ha de conducirle hacia sí mismo."

1 comentarios:

Mar dijo...

Hola, me gusta mucho este libro, me hizo reflexionar sobre muchas cosas, tengo un blog, lo acabo de hacer, te invito a verlo es:
http://leyendoelmundo1995.blogspot.com/

saludos

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