sábado, 27 de febrero de 2010

Tres rosas amarillas - Raymond Carver

Quienquiera que hubiera dormido en esta cama

"¿Y qué me dices de esa tetrapléjica que ha salido en los informativos? Dice que quiere morir, que quiere dejar de comer hasta morir de inanición. Ha puesto una demanda al hospital y al médico por empeñarse en alimentarla a la fuerza para mantenerla con vida. ¿No es increíble? Es de locos. La atan con correas tres veces al día para meterle un tubo en la garganta. Le dan desayuno, almuerzo y cena de la misma forma. Y, por si fuera poco, la mantienen enchufada a una máquina, porque sus pulmones se niegan a funcionar por su cuenta. El periódico decía que no hace más que suplicar que la desconecten de la máquina, o que al menos le permitan ayunar hasta morirse. Suplica y suplica que la dejen morir en paz, pero no le hacen el menor caso. Dice que al principio lo que quería era morir con cierta dignidad. Pero ahora está furiosa y quiere demandar a todo el mundo. ¿No es asombroso? ¿No es un caso increíble?"

2 comentarios:

Vanity dijo...

Delirante, pasmoso. Recientemente leí Catedral de Carver, de hecho, fue mi primer libro suyo, no deja indiferente, aunque parezca que es lo que busca. Sus relatos realistas se perturban de un modo sutil, casi imperceptible. Y provoca addicción. No es cierto?

Flipo con tu criterio para colgar fragmentos. Chapeau!

Dorian dijo...

Pues este es mi primer libro suyo, son 6 relatos cortos, y bajo mi punto de vista, no están nada mal. 2 de ellos me han resultado muy buenos.

Y en lo de la adicción, estoy totalmente de acuerdo contigo. Creo que buscaré el de Catedral, a ver que tal.

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